jueves, 15 julio 2010
Tabaquismo y embarazo
El goteo de datos, estudios y noticias acerca de las consecuencias negativas que tiene para el feto y los niños el consumo de tabaco de sus padres
es constante.
Casi cada semana, los especialistas nos alertan sobre los peligros del tabaquismo con ánimo de que cale el mensaje entre la población. Sin embargo, los datos siguen sin ser esperanzadores y, a pesar del esfuerzo, la sociedad parece desconocer o no llegar a concienciarse sobre los riesgos de este hábito. Basta echar un vistazo a las noticias publicadas en las dos últimas semanas.
Enfermedades evitables en niños
“Los hijos de madres fumadoras persistentes tienen mayor riesgo de sufrir sibilancias, tos nocturna y la probabilidad de sufrir más resfriados comunes al año”; “El 80% de las fumadoras sigue con el tabaco en el embarazo”; o “El 40% de uno de los padres son fumadores”... son sólo algunos de los titulares de las últimas
noticias publicadas.
Todos los estudios apuntan en la misma dirección: los niños son los directos perjudicados por el tabaquismo de sus padres y en las manos de éstos está la salud de sus hijos. Mientras tanto, entre el 30% y el 40% de casos de muerte súbita en lactantes es atribuible al tabaco, aumentan los riesgos de nacer con bajo peso y de contraer enfermedades.
Entre las patologías relacionadas con el humo que padecen los niños fumadores pasivos nos encontramos con los problemas digestivos, nutricionales, de las vías respiratorias, de oído, alteraciones inmunitarias, vasculares, tumores, alteraciones neurológicas y psicológicas, entre otras.
Cifras concretas de problemas relacionados con el sistema respiratorio: los niños expuestos al tabaco solo en época prenatal presentan una incidencia de hospitalizaciones por infección respiratoria mayor que los hijos de madres no fumadoras: 2,96 más probabilidades en el primer año y 4,95 a los dos años.
Un cúmulo de datos para reflexionar.

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