lunes, 25 abril 2011
La primavera y la ansiedad
Que el paso hacia la primavera nos afecta a nivel fisiológico y psicológico es una realidad evidente. De modo que afecciones como la ansiedad se caracterizan por sus apariciones estacionales.
Diversos estudios demuestran que el cambio de estación, especialmente en otoño y primavera, favorece al aumento de casos en relación a enfermedades como son la depresión y la ansiedad. Ésta última es la patología más meteorosensible en lo que se refiere a captar los cambios internos y externos con más facilidad, algo que influye mucho más en el caso de las mujeres.
Uno de los motivos se encuentra en los ritmos biológicos de cada uno. Al estar muy ligados a la luz, muchas personas encuentran dificultades para adaptarse al cambio de hora y modificar sus ritmos sin ninguna secuela. En concreto, los llamados ritmos circadianos establecen una sincronización entre ciclos como el de la luz y la temperatura con el organismo. Por ello, cualquier alteración en el cambio de estación primaveral acaba repercutiendo en nuestro organismo.
Hábitos contra la ansiedad
Factores medioambientales, el estrés y malos hábitos como la ingesta de alcohol, la cafeína y el tabaquismo pueden provocar un aumento de situaciones de ansiedad. Por ello, es importante mantener unas rutinas saludables:
• Realizar algún tipo de ejercicio es muy importante, puesto que ayuda a liberar serotonina.
• Aprender a relajarse a través de masajes terapéuticos, baños termales, ejercicios respiratorios, infusiones de plantas relajantes…
• Llevar una alimentación rica en antioxidantes, los cuales se encuentran sobre todo en frutas y verduras.
09:30 Anotado en PSICOLOGÍA Y SALUD | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: salud, bienestar, primavera, ansiedad

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