lunes, 25 julio 2011
Correr en verano
Con la llegada del verano, a todos nos gusta sentirnos bien con nuestro cuerpo y estar en forma. Es por eso que muchas personas se ejercitan para ponerse en forma. Curiosamente, el hecho de que haga más calor y tengamos más horas de sol nos afecta psicológicamente: estamos más alegres, más receptivos, más optimistas y con más voluntad para salir a hacer ejercicio. No obstante, es importante tomar precauciones antes de salir a correr ante altas temperaturas.
Realizar algún deporte, aunque sean 30 minutos diarios, genera endorfinas, pequeñas proteínas que produce nuestro cerebro cuando estamos alegres o felices. Éstas inmediatamente nos activan y nos aportan vitalidad.
Por ello, realizar algún tipo de ejercicio en verano es totalmente saludable, pero siempre y cuando se tomen las medidas necesarias, especialmente si se pretende salir a correr al exterior.
Para empezar, es aconsejable evitar las horas de sol más intensas del día, es decir, procurar ir a correr por la mañana o cuando se está poniendo el sol. De ese modo, el calor no será un inconveniente que suponga un esfuerzo de más y resultará más agradable el ejercicio. En el caso de que empiece a hacer un poco de calor conviene buscar algo de sombra. Si no, ir al gimnasio y estar en la cinta o la elíptica es otra alternativa (esta última es mucho mejor para las rodillas).
También es imprescindible hidratarse constantemente. Aunque no se tenga sensación de sed nuestro cuerpo lo está pidiendo y así rendiremos mucho más. Se aconseja beber líquido antes, durante y después de correr.
Otro punto a destacar es la crema solar. Es fundamental proteger nuestra piel, sobretodo durante el verano y aún más si estamos corriendo expuestos mucho tiempo al sol.
No se debe entrenar al máximo en esta época del año. Se recomienda bajar la intensidad y dejar los entrenamientos más duros para el resto del año, debió a que con el calor cuesta más esfuerzo y puede provocar que se desista o disminuyan las ganas de hacer deporte, cosa que no conviene.
Es importante tener en cuenta la ropa que empleamos. Se recomienda usar materiales naturales como el algodón y dejar de lado los sintéticos como la licra o el poliéster. Lo mismo sucede con el calzado, escogiendo unas zapatillas que permitan transpirar a los pies. Por último, se aconseja usar gorra para que no se recaliente la cabeza y esté protegida del sol. Además, ayuda a recoger el sudor y reducir las probabilidades de insolación.
Pautas saludables
Es básico refrescarse después de correr. Ducharse, ir a la piscina, echarse un poco de agua de una botella por la cara y el cuerpo, etc. ayudará a no sentirse tan agobiado y será agradable y relajante.
Aunque correr está bien y es entretenido, se recomienda realizar otros deportes a parte de éste. Centrarse sólo en correr no será beneficioso para las rodillas y se convertirá en algo rutinario y aburrido. Variar de deporte aportará más vitalidad y no se notará tanto la sensación de que siempre se hace lo mismo, hecho que podría conseguir desanimarnos y dejar de hacer deporte.
Se necesita un poco de disciplina al intentar iniciar el hábito de hacer deporte, pensando en que además de quemar calorías mejora el sistema cardiovascular.
Finalmente, es necesario recordar que antes de empezar a correr hay que estirar los músculos y las articulaciones, especialmente en las piernas. Podemos empezar a correr primero a paso ligero para más tarde alcanzar la intensidad con la que solemos entrenar.

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