martes, 22 noviembre 2011

Las nuevas generaciones de españoles, cada vez más altos

niños, crecimiento, alturaLa sensación de que los niños cada vez son más altos no es una simple impresión, es una realidad. Existe una tendencia a que la media de altura de los niños crezca 10 centímetros cada siglo y se adelante el comienzo de la pubertad, debido a las buenas condiciones de vida de las que disfrutamos.


Siempre se ha creído que somos de los europeos más bajitos del continente pero los datos actuales demuestran que no es así. Comparados con nuestros vecinos estamos en la media (177 cm para los hombres y 164 cm para las mujeres), con la excepción de la talla de suecos, holandeses y alemanes, cuya media es más alta. Si hacemos la comparación dentro de España, no se perciben diferencias de altura entre comunidades.

La realidad es que las últimas mediciones para determinar los percentiles de altura en nuestro país han confirmado que somos más altos que décadas atrás, según confirma un estudio dirigido por el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Julio Pérez. Las buenas condiciones de las que han disfrutado los españoles con el paso de los años durante todo el siglo XX determinan que los nacidos en 1982 miden 10 centímetros más de media que aquellos que nacieron en 1910. Un hombre adulto nacido en 1982 rondaría los 177 centímetros mientras que otro de la misma edad pero nacido en 1910 mediría 166 centímetros. Las mujeres pasarían de una media de 155 centímetros en 1910 frente a los 162 de una fémina nacida en 1982.

A pesar de estas medias, siempre seguirán habiendo niños más altos y más bajos. Los motivos por los cuales puede variar cada estatura son muchos: herencia genética, alimentación, una vida saludable... Sin embargo, algunas personas de baja estatura lo son porque les han afectado patologías que dificultan un crecimiento dentro de la media habitual. Son patologías que inciden en el cartílago de crecimiento o al ritmo de crecimiento de los huesos, y que sólo un profesional médico puede detectar y corregir, si así lo cree oportuno, administrando hormonas del crecimiento para intentar recuperar la talla perdida.

A pesar de ello, no hay que alarmarse si creemos que nuestros hijos son más bajos de lo habitual porque en la mayoría de los casos no se trata de una patología. Cada niño tiene su ritmo de crecimiento y éste determina en qué momento da el estirón. Cuanto más tarde sea la adolescencia, más crecerá. Lo importante es que el pediatra haga un seguimiento y compruebe que todo avanza con normalidad.

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