martes, 29 noviembre 2011
Cómo tomar una sauna finlandesa
La sauna finlandesa, también conocida como sauna seca, aporta muchos beneficios a nuestro cuerpo. Para poder disfrutar de ella con seguridad y aprovechar todas sus ventajas se deben seguir unas pautas básicas.
Si se trata de la primera vez que se usa, es recomendable tomárselo con calma. Una sesión, con todo su ‘ritual’, puede oscilar entre la hora y hora y media, aunque el tiempo que se pase dentro de la cabina no excederá normalmente de los 40 minutos. Antes de ella, se debe tomar una ducha caliente para abrir los poros y lavarse con jabón para limpiar la piel. Antes se deben conocer las normas de uso de la instalación: si es una sauna mixta o separada por sexos, si se requiere de ropa de baño, la prohibición de entrar con móviles, o con periódicos y revistas para evitar que los productos químicos de la tinta se ‘evaporen’ y se inhalen, etc.
Existen partidarios de entrar en la cabina con la piel seca y otros con la piel húmeda. Decidir entre las dos opciones no supone un perjuicio para el usuario, aunque aquellos que apuestan por entrar en seco alegan que la piel mojada retiene más el sudor. Una vez en el interior, de nuevo hay que realizar otra elección: entre sentarse o tumbarse y entre colocarse en un banco más o menos alto.
Siempre sobre una toalla, por motivos higiénicos y para evitar quemarse, si decidimos tumbarnos permitiremos que todo el cuerpo esté a la misma altura y le llegue la misma temperatura. Si la posible diferencia de temperatura entre pies y cabeza no es relevante para nosotros o preferimos una postura más cómoda, nos sentaremos. La diferencia de grados entre los bancos superiores y los inferiores puede ser notable: si se trata de una primera vez, se puede comenzar por los bancos de abajo, pero posteriormente, si se soporta bien la aclimatación a una temperatura más alta, se puede tratar de subir a los bancos superiores en la misma sesión. En cualquier caso, siempre se ha de mantener una respiración pausada y constante.
El tiempo óptimo de permanencia es de 10 a 15 minutos. Se pueden llegar a los 25 minutos en la cabina pero sólo para aquellas personas que ya estén acostumbradas y conozcan los efectos de la sauna sobre su organismo. Si la persona detecta una sensación de agobio o se marea, debe incorporarse lentamente y sentarse durante un par de minutos y abandonar la cabina inmediatamente. La mayoría de instalaciones cuentan con un botón para avisar a los responsables del establecimiento en el caso de que se produzca un accidente en su interior.
Si la sesión transcurre con normalidad, una vez fuera de la cabina se procede a enfriar el cuerpo con una ducha fría, comenzando por los pies para ir ascendiendo poco a poco. El contraste de temperaturas hace que aumente la circulación sanguínea en la superficie corporal. Se ha de evitar pasar de una sauna caliente a un ambiente frío, aunque realizar un baño de inmersión en una piscina de agua fría no es malo. Tras 10 o 15 minutos en el exterior, se puede optar por entrar de nuevo en la cabina y repetir de nuevo el proceso por segunda vez, aunque no es muy frecuente realizar una tercera entrada. Tras enfriarse, hay que esperar para dejar transpirar la piel y vestirse y beber algo fresco sin prisas.
15:49 Anotado en BIENESTAR | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: sauna, relax, tratamiento, agua, filandesa, sauna filandesa

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