miércoles, 07 diciembre 2011
Cocina al vapor, más que una moda venida de Asia
En los últimos años han llegado a nuestras cocinas tendencias en alimentación que nos sorprendían con nuevos ingredientes, recetas o métodos de cocción. La cocina al vapor, pese a ser conocida anteriormente, entró con fuerza en nuestras mesas en los últimos años gracias a las bondades nutricionales de sus platos, a la comodidad en su preparación y a novedosos utensilios. Y ha venido desde Asia para quedarse.
De un tiempo a esta parte, los moldes de cocción hechos con silicona y los canastos de bambú con rejilla son ya habituales en los menajes de muchas casas, así como las prácticas vaporeras eléctricas. Estas máquinas simplifican, aún más si cabe, el trabajo, y en países como Japón son imprescindibles en el día a día y nunca faltan en la lista de bodas de toda japonesa.
Aunque la cocina nipona suele recurrir a este utensilio, sobre todo para la cocción de vegetales, siempre es fácilmente adaptable a nuestros gustos mediterráneos. Un truco para sazonar la comida al vapor y darle un toque de nuestra tierra es sazonar el agua de cocción con vinagres, hierbas, cítricos o aceites aromatizados: a evitar en máquinas eléctricas, ya que se podría estropear la resistencia eléctrica, se pueden verter directamente en el agua de las vaporeras tradicionales o aliñar la pieza a cocer.
Para las carnes al vapor, la mezcla de especias como el romero, la salvia o el estragón y el aceite de oliva son una buena aportación. En cambio, para maridar pescados y mariscos, el zumo de limón, el eneldo o el vino blanco son más acertados. Si se prefiere, se pueden dejar macerando las piezas durante unas horas o untarlas con la preparación antes de cocinarlas.
Un truco para ganar tiempo o para aprovechar mejor los recursos es cocinar al mismo tiempo varios alimentos: en diferentes rejillas (si el cocedor admite más de un nivel) se colocan los alimentos, lo más extendidos y separados posible, situando en la parte menos accesible los que necesiten más tiempo de cocción (para que los de menos tiempo se puedan extraer antes).
Y para que no se cuelen por los agujeros el arroz, los cereales o el cuscús se puede utilizar una gasa de algodón para cubrir el fondo y sacar el alimento de la vaporera una vez cocinado.
Recordemos que para un resultado excelente, los alimentos deben ser muy frescos: la técnica de vapor no mezcla ni “disfraza” los sabores como haría un guiso.
13:58 Anotado en NUTRICIÓN | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: cocina, cocina al vapor, dieta, salud alimentaria

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