jueves, 15 diciembre 2011
Los síntomas de la dislexia
Dificultad en el aprendizaje, en la descodificación y en la escritura de palabras y dificultades de precisión y fluidez en el reconocimiento de palabras. La dislexia es un problema de origen neurológico que, cuanto antes se detecte, antes facilitará que el niño reciba ayuda especializada para afrontar sus principales retos. Sus síntomas son variados y sólo un especialista podrá determinar si se trata o no de este problema, pero vamos a aproximarnos a ellos.
El área donde la dislexia incide más negativamente es en la lectura. Síntomas como la confusión de letras, alteración del orden de las sílabas o la sustitución de unas palabras por otras son los más conocidos. Durante la lecto-escritura, el pequeño percibe movimientos entre letras y palabras que no existen y lee sin comprender, hace repeticiones, omite o añade letras y palabras...
En la escritura y la ortografía también presentan síntomas muy visibles. Trazos ilegibles, problemas para escribir o copiar un texto sin errores ortográficos, dificultad para no ejercer una excesiva presión con el lápiz sobre el papel, etc. En cuanto a su visión, no ofrecen malos resultados en los exámenes médicos pero o tienen un agudeza visual y una capacidad de observación por encima de la media o, por el contrario, carecen de la percepción profunda y de la visión periférica.
En el campo de las matemáticas, el niño entiende la mecánica de las operaciones básicas pero le cuesta interpretar los problemas que se le plantean. Hasta se ayuda de los dedos para contar. Y las cuestiones cotidianas como interpretar la hora de un reloj y contar dinero son difíciles para él.
Los sonidos y las palabras suelen ser menos estimulantes que las imágenes o los sentimientos, a pesar de tener una excelente memoria a largo plazo y una mala a corto plazo. Su oído es fino, percibe cosas que a los demás les pasarían desapercibidas, aunque esta sensibilidad contrasta con la gran capacidad que tiene para distraerse con los sonidos.
No completa las oraciones, tartamudea en situaciones de estrés... El pequeño con dislexia es de naturaleza desordenada y compulsiva, con humor cambiante, aunque también es perfeccionista, muy sensible, intuitivo, curioso y creativo. Su debilidad física suele ser la sensibilidad hacia ciertos alimentos y las infecciones de oído.
En la coordinación psicomotriz se observan también ciertas dificultades para acciones como atarse los cordones, patinar, montar en bicicleta... El equilibrio y la coordinación no son su punto fuerte e incluso se marea en ocasiones. Pese a ser ambidiestro, con frecuencia confunde las direcciones izquierda/derecha y arriba/abajo. Su sueño es profundo o bien se despierta con mucha facilidad, y puede seguir mojando la cama.
Estar atento a estos síntomas y reportarlos a un especialista puede ser la mejor ayuda.
10:52 Anotado en BIENESTAR, GENERAL, PSICOLOGÍA Y SALUD | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: dislexia, saludable, niños, salud, infancia, aprendizaje, problema neurológico

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