martes, 24 enero 2012
Apartar los agentes carcinógenos de nuestra dieta
Los alimentos como las carnes, sobre todo la roja, sus derivados y, en menor medida, algunos pescados y ahumados, cuando son demasiado procesados, como, por ejemplo, a la parrilla, la brasa o la sartén, aportan agentes carcinógenos a nuestro organismo.
Se debe evitar tostar las carnes a altas temperaturas, ya que se forman en ellas las llamadas aminas heterocíclicas (AHC), unas sustancias que dañan los genes y que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer del estómago (gástrico) o del colon.
Para evitar estos agentes dañinos que se generan cuando están muy tostados o cocidos, podemos recurrir a alternativas mucho más saludables o ingerirlos en raciones más pequeñas o menos frecuentemente.
Un ejemplo es sustituir la carne roja por pescado o pollo y quitarle la piel antes de cocinarla, que no es muy aconsejable. Si no, se debe optar por la carne más magra posible, o por marinarla, para atenuar los efectos de la cocción que causan los agentes carcinógenos.
Para acortar el tiempo de este tipo de cocción podemos cocinar la pieza previamente en el horno o el microondas para luego darle el último toque en la parrilla o brasas y que no se exponga al fuego demasiado tiempo.
Las partes más negras son las que concentran más sustancias dañinas, así que se han de apartar siempre que se pueda.
Aunque muchos de estos carcinógenos están en fase estudio para determinar qué cantidades comienzan a suponer un riesgo real de cáncer para la persona que los ingiere, sí es sabido que no son recomendables para su consumo y se quieren eliminar de los productos en los que se pueden presentar.
Recientemente ha aparecido una solución a otras de las sustancias cancerígenas que más probabilidades tienen de crearse durante el horneado y la fritura, que fue presentada el pasado mayo por el investigador del CSIC Francisco Morales, del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición.
Desde el CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, han conseguido un producto que reduce en un 80% la formación de acrilamida en algunos alimentos y en un 98% la de hidroximetilfurfural.
La acrilamida se forma al calentar alimentos con contenido en almidón, mientras que el hidroximetilfurfural se forma durante la descomposición térmica de glúcidos o azúcares.
Los investigadores afirman que esta nueva solución patentada es invisible y no altera las propiedades de sabor y olor de los alimentos, lo que la haría viable para el proceso de elaboración de productos de pastelería y bollería (galletas, tostadas), las patatas fritas, los cereales de desayuno, el café y sus derivados, entre otros.
18:32 Anotado en NUTRICIÓN | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: comida, alimentación, tostada, quemada, parrilla, cancerígena, cáncer

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